La necesidad de dormir abrazados.

La necesidad de dormir abrazados.

Hombres y mujeres se observan con su sueño sin cumplir: encontrar a alguien que les acompañe en el camino de la vida. Alguien honesto, leal, sencillo… Alguien similar a uno mismo. Alguien con quien construir un futuro. Alguien a quien querer incondicionalmente porque se lo merezca. Alguien que te abrigue en casa. Alguien a quien abrazar al dormir.

Inquietud, pesar, desgana, irascibilidad, malestar, hiperactividad, insomnio… son sólo algunos de los vaivenes que ofrecen las personas que, deseándolo, no tienen pareja. Por el contrario, las personas que han logrado la estabilidad emocional al lado de otra, presentan un cuadro de felicidad mucho más acusado y ello se traduce en tranquilidad, compañerismo, iniciativa, belleza – si, porque nos volvemos más guapos cuando tenemos pareja- , capacidad resolutiva…

“¡¡Perfecto, yo quiero!! ¿Qué tengo que hacer?” Esa es la difícil cuestión: el cómo. Hace décadas era sencillo, relativamente rápido y eficaz el desenvolverse uno mismo en los avatares del Amor. Hoy se ha vuelto una tarea muy complicada, casi imposible la definen algunos, tanto que son muchos los que tiran la toalla entre lágrimas cada noche. Lágrimas por uno mismo, por querer compartir todo lo que llevas dentro y no encontrar con quien. Lágrimas de impotencia, por sentirse hasta culpables por desear algo tan natural como amar.

Con empresas como Amores, Comunicación y Eventos, se empiezan a vislumbrar nuevos horizontes. Las personas vuelven a sonreír cuando pasean de la mano y como por arte de magia, desaparecen dolores y penas; ahora todo tiene otro color, más…. rosa.

Adelante.

Nani Ramos.